EL POTENCIAL DE LA COOPERACIÓN

Cooperar: obrar juntamente con otro u otros para la consecución de un fin común (RAE). Es un término frecuentemente usado, un concepto sobre el que poco reflexionamos y frecuentemente, una acción difícilmente aplicable a la relación entre personas.

Qué hay detrás de una verdadera relación de cooperación y cómo puede ayudar esta al desarrollo personal y profesional, es el propósito de esta breve nota.

Premisas básicas para una cooperación sana.

Basado en la experiencia propia, y centrándome en la cooperación en el ámbito profesional, considero se han de dar unas premisas básicas para que la relación de cooperación redunde en beneficios mutuos.

Relación equilibrada. Las situaciones de equilibrio en la relación que se establece favorece el clima de confianza mutua, estimula las aportaciones a la contraparte y favorece la transparencia. Aquellas situaciones presididas por situaciones de desequilibrio en el que una de las partes se percibe en situación de desventaja, bloquean o al menos dificultan los avances mutuos.

Propósito total o parcialmente compartido. La consecución de un escenario deseable y compartido suele ser un buen motor para las relaciones de cooperación fructíferas. Los propósitos divergentes o no coincidentes al menos de forma parcial, bloquearán los avances y frustrarán la relación.

Procedimiento. La relación de cooperación orientada a la consecución de un determinado objetivo ha de estar orientada por un método de trabajo y dotarse de unas herramientas adecuadas. Los mecanismos para identificar y conciliar los objetivos, las acciones para aunar recursos en aras a la consecución de aquello que se persigue y los medios para medir avances y corregir incidencias, son claves para que la relación de cooperación sea fructífera.

Generosidad. Toda relación de cooperación conlleva una cierta dosis de generosidad de los intervinientes. Trabajar y esforzarse en la consecución del objetivo común, no en pocos casos, puede implicar renunciar parcialmente a nuestro objetivo particular. No hacerlo, suele ser fuente de conflicto que enturbia la relación y frustra la consecución de resultados.

La esencia de la cooperación es que “juntos somos más fuertes”, que “uno más uno es igual a tres”… El efecto potenciador de mi contraparte sólo se podrá dar si se produce la complementariedad de nuestras capacidades. Para ello es fundamental tener un buen conocimiento mutuo, capacidad de análisis y honestidad para poner siempre las cartas sobre la mesa.

Las herramientas prácticas de la cooperación.

El primer paso para la cooperación es la identificación de la contraparte y la identificación del propósito común.

Existen múltiples metodologías y herramientas disponibles que puede estimular este proceso.

La Agencia Andaluza del Conocimiento  organiza con cierta regularidad las jornadas TT, foros de encuentro e intercambio de información entre profesionales y empresas para el desarrollo de proyectos de I+D+i.

Algunas organizaciones como BNI hacen uso de una metodología muy pautada para estimular las acciones de cooperación en círculos relativamente reducidos de profesionales mediante la referenciación mutua.

Pero sin ninguna duda, el potencial que para este propósito ofrecen los medios digitales es altísimo. Herramientas como el portal www.empresas.marbella.es impulsado por el Ayuntamiento de Marbella está permitiendo fraguar una red de conocimiento mutuo e intercambio de información que está estimulando el desarrollo de iniciativas conjuntas. Con utilidades tales como la bolsa de oportunidades o la opción de creación de grupos de trabajo, permite no sólo identificar el propósito sino también dotarse de herramientas de trabajo común.

El marco de los valores compartidos.

El concepto de Valor Compartido (Michael E. Porter y Mark R. Kramer) tienen un gran poder transformador de las empresas y la sociedad. El potencial competitivo de las empresas puede estar orientado a la atención de los grandes retos sociales.

La redefinición de los productos, mercados y de las cadenas de valor orientada a la resolución de retos sociales, impulsa los resultados empresariales. Son muchos los ejemplos que ponen de manifiesto que este enfoque, basado en la cooperación, tiene notables ventajas para las empresas y para la sociedad.

Miguel Angel Molinero

@MMolineroE

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