EL NUEVO PARADIGMA DE LA RENOVACIÓN SOCIAL

La crisis social, aumentada por el covid-19, ha puesto delante de nuestros ojos bastantes elementos de nuestro modo de vida que acreditan ser profundamente revisados, incluso cambiados en forma radical, para mejorar la sociedad. Cómo podemos atender a los más vulnerables o cómo podemos dar respuesta a los cambios radicales en el mercado de trabajo, son dos de éstos aspectos. Ésta es una clara oportunidad que merece la pena aprovechar para mejorar nuestras vidas.

En una rápida observación destaco algunos de los elementos más relevantes sobre los que deberíamos reflexionar de cara a articular medios para atender situaciones como la que vivimos en estos momentos.

a)       El papel básico de apoyo de las familias, para sí mismas y para su entorno.

b)      El brutal desempleo que está surgiendo y seguirá lastrando nuestras vidas.

c)       La actitud colaborativa y solidaria que se ha despertado a nivel general.

d)      El relevante papel de la comunicación, con influencia creciente de las tecnologías.

e)      El gran aporte de la sociedad civil al bien común, en todos los órdenes,

f)        La lentitud y prolijidad de las burocracias de las administraciones públicas.

Tomando pie de estas referencias me aventuro a proponer una acción, por largo tiempo explorada, que estimo será de especial relevancia en este futuro inmediato, que demandará un alto grado de innovación en los fondos (sostenibilidad, tecnologías, marketing, etc.) y en las formas organizativas (cooperación, asociación, escucha, participación).

Las administraciones locales, gracias a su cercanía a los problemas de los ciudadanos y ajustándose en su función vertebradora y subsidiaria de la iniciativa privada, podría generar iniciativas de apoyo a los más vulnerables y de estímulo a la dinamización económica y laborar de sus respectivos territorios. Los Ayuntamientos, por su proximidad al ciudadano, liderarían la puesta en marcha de plataformas de cooperación “laboral-empresarial” y, vinculados, de forma complementaria, centros de recuperación a personas con necesidades especiales o disfuncionalidades.

El liderazgo del Ayuntamiento, clave como dinamizador local, se ceñiría a la dotación de herramientas de promoción y simplificación de las relaciones entre agentes y de éstos con la propia administración. La puesta en marcha de plataformas de cooperación y centros de recuperación, sería aportada y gestionada por la sociedad civil; con modelos asociativos, cooperativos y de economía circular.

¿Qué es una plataforma de cooperación “laboral-empresarial”? Un centro virtual, donde conviven empresas y trabajadores, para poner en común lo que cada uno pueda ofrecer y, con la ayuda de profesionales expertos, complementar, formar, enseñar (learning), entrenar (training) y acompañar (coaching) la mejora, en cantidad y cualidad competitiva, del tejido empresarial y la creación de empleo de creciente preparación. Empresas innovadoras, competitivas y dinámicas, gracias a personas de la más adecuada cualificación, en un entorno colaborativo.